The News
¡¡Ya tenemos dibujos ganadores!! PDF Imprimir Correo
Escrito por Vicente   
Lunes, 04 de Enero de 2010 19:07
La "Associació Astronòmica de Torroja del Priorat" convocaba un concurso de dibujo en el Parc de Nadal de Reus 2109-2010. Tras la deliberación el jurado ha decidido que las ganadoras (son dos niñas) del concurso son:

 

CATEGORÍA 8-9 AÑOS: EVA ALARCÓN BLÁZQUEZ.
Premiada con un telescopio Celestron Astromaster 70AZ.
CATEGORÍA 10-12 AÑOS: INÉS VILASECA JUST.
Premiada con un telescopio Celestron Astromaster 130EQ.
  
Gracias a todos por participar y gracias a MULTIÓPTICAS TEIXIDÓ que ha cedido los premios para el concurso. 

 

Última actualización en Miércoles, 03 de Febrero de 2010 00:04
 
Reflexiones PDF Imprimir Correo
Escrito por Antoni   
Martes, 26 de Enero de 2010 00:07

Reflexiones

22 Expedición de ingeniero de vuelo Oleg Kotov utilizó una cámara digital para tomar este autorretrato durante la caminata espacial de enero del 2010. También es visible en las reflexiones de la visera, son distintos componentes de la estación y de la Tierra a continuación. Durante la caminata espacial, Kotov y el cosmonauta Maxim Suraev (fuera del marco) preparó el Mini-Módulo de Investigación 2 (MRM2), conocido como Poisk, para el futuro de escala de vehículos de Rusia. Suraev y de la Expedición 22 comandante Jeffrey Williams fueron los primeros en utilizar el nuevo puerto de conexión cuando se trasladó su Soyuz TMA-16 naves espaciales desde el puerto a popa del módulo de servicio Zvezda, el 21 de enero.

Última actualización en Jueves, 11 de Febrero de 2010 10:30
 
El asteroide Apophis no impactará con la Tierra... de momento PDF Imprimir Correo
Escrito por Miguel Martín San Vicente   
Viernes, 09 de Octubre de 2009 13:51

El asteroide Apophis fue descubierto el 19 de junio de 2004. Imagen: UH/IA

De todos los objetos astronómicos que en los últimos años han generado titulares en la prensa, el asteroide 99942 Apophis, descubierto en 2004, es uno de los que han suscitado más interés. Y no es para menos. En su día se dijo había un 2’7% de posibilidades de que este pedrusco interplanetario de apenas 270 m de diámetro impactase contra la Tierra el viernes 13 de abril de 2029, produciendo el mismo daño que una explosión de 5 megatones. Este riesgo hizo que se convirtiera en el primer objeto en alcanzar el nivel 4 en la escala de Turín y el nivel 1’10 en la escala de Palermo, escalas ambas que cuantifican el peligro de impacto que suponen los objetos cercanos a la Tierra (NEO).

Cálculos posteriores basados en observaciones previas al descubrimiento y otras nuevas permitieron refinar su órbita, descartando la posibilidad de un impacto en 2029, aunque en esa fecha Apophis pasará a unos de 40000 km de nuestro planeta (no mucho más allá de donde orbitan los satélites geosíncronos), y se verá como una estrella de tercera magnitud. No obstante, estos nuevos cálculos también abrieron la posibilidad, más remota (1 entre 45000), de un impacto el 13 de abril de 2036.

Y así estaban las cosas desde el año 2006 hasta que nuevos cálculos realizados a partir de observaciones realizadas con un telescopio de 2’2 m situado en Mauna Kea y otro de 2’3 m situado en Arizona, además de con el radiotelescopio de Arecibo, en Puerto Rico, han permitido reducir la posibilidad de impacto en 2036 a 1 entre 250000. En esa fecha Apophis pasará a unos de 33000 km de la Tierra.

Lo malo del asunto es que, ahora, el riesgo (3 entre un millón) se traslada a la misma fecha del año 2068, pero con más incertidumbres. Aparte de las propias de todos los métodos astrométricos, que dificultan la determinación exacta de las órbitas, el problema es que, cuando un asteroide rota, el llamado efecto Yarkovsy hace que el tamaño de su órbita aumente o disminuya según sea el sentido de giro del objeto. Este efecto tiene que ver con el calentamiento diferencial del objeto a medida que rota y se traslada en su órbita.

Actualmente no se sabe cómo rota Apophis, y por eso es tan importante seguir observándolo. Una buena oportunidad es durante el próximo mes de mayo de 2010 y, si no, en enero de 2013 se acercará a menos de 16 millones de km de la Tierra, lo suficiente como para poder observarlo con radar.

Mas información en:

http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2009-151

http://en.wikipedia.org/wiki/Yarkovsky_effect

http://www.ifa.hawaii.edu/info/press-releases/Apophis-TholenOct09/

http://www.skyandtelescope.com/news/home/63790777.html

 

Última actualización en Jueves, 05 de Noviembre de 2009 17:57
 
Descubierto otro gran anillo alrededor de Saturno PDF Imprimir Correo
Escrito por Miguel Martín San Vicente   
Viernes, 09 de Octubre de 2009 11:49

Diagrama descriptivo del nuevo anillo de Saturno, descubierto gracias al telescopio espacial Spitzer. NASA/JPL-Caltech

Durante siglos, los astrónomos se han preguntado por qué Japeto, uno de los satélites principales de Saturno, descubierto por Giovanni Domenico Cassini en 1671, brilla mucho menos cuando nos muestra el hemisferio que va “delante” en el sentido de su órbita alrededor del planeta (al que siempre muestra la misma cara, como la Luna hace con la Tierra), que cuando nos muestra el hemisferio opuesto: una mitad de Japeto es blanca como la nieve y a otra negra como el carbón. Estas diferencias son evidentes en las imágenes que, en 1981, envió la sonda Voyager 2, y más recientemente, en 2004, la sonda Cassini, ambas de la NASA.

Para algunos astrónomos, la explicación a este fenómeno podría estar en que Japeto, mientras orbita alrededor de Saturno, va recogiendo partículas de polvo en el hemisferio que está en el sentido del avance, como el parabrisas de un coche en movimiento va “recogiendo” todos los insectos que chocan contra él.

Dichas partículas podrían tener su origen en el bombardeo meteorítico de un satélite situado en una órbita más exterior a la de Japeto. Este bombardeo expulsaría partículas de la superficie del satélite que, con el tiempo y debido a la fuerza de la gravedad del planeta y a sutiles fuerzas radiativas, irían “cayendo” hacia él en espiral siguiendo órbitas cada vez más pequeñas. Sin embargo, muchas de estas partículas serían interceptadas por los satélites situados en órbitas más interiores, especialmente Japeto e Hiperión.

El candidato más probable para el origen de las partículas era Febe, un satélite probablemente capturado por Saturno, ya que su órbita es mucho más inclinada y alejada del planeta que la de Japeto (a 13 millones de km de Saturno) y, además, es en sentido contrario al de los satélites principales de Saturno.

Ahora, científicos de las Universidades de Virginia y Maryland, han publicado un artículo en la revista Nature en el que describen como han empleado el telescopio espacial Spitzer, de la NASA, para rastrear el sistema de Saturno y sus alrededores en varias bandas del infrarrojo (24 y 70 micras). Ello les ha permitido descubrir un enorme anillo de materia que está muy probablemente relacionado con Febe, ya que también está inclinado 27º con respecto al plano ecuatorial de Saturno y la órbita de este satélite queda perfectamente incluida en dicho anillo. Las dimensiones de este anillo son enormes: su límite interior está a unos 128 radios de Saturno (RS), y se extiende hacia el exterior hasta unos 207 RS (otros 12 millones de km). Su grosor es de 40 RS.

Además, se trata de un anillo extremadamente tenue: no se aprecia a longitudes de ónda visibles y contiene apenas 20 granos de material por km3. O bien el constante bombardeo micrometerítico de Febe se encarga de mantener este anillo, o bien un único impacto relativamente reciente arrancó de su superficie una masa equivalente a 1 km3 de materia.

Sin embargo, aunque cabría esperar que la composición de la superficie de Febe y la de las regiones oscuras de Japeto fuera idéntica, sus espectros no coinciden. Bien podría ser que, en vez de acumularse el polvo de Febe sobre la superficie de Japeto, la energía del impacto de estas micropartículas evaporase el hielo de la superficie de Japeto, dejando aflorar las partículas de polvo hasta entonces incrustadas en él.

Más información en:

http://www.nature.com/news/2009/091007/full/news.2009.979.html

http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2009-150

http://www.skyandtelescope.com/news/63685982.html 

 

Última actualización en Jueves, 05 de Noviembre de 2009 17:57
 
La sonda Cassini observa los anillos de Saturno durante el equinoccio PDF Imprimir Correo
Escrito por Miguel Martín San Vicente   
Martes, 22 de Septiembre de 2009 08:59

Image credit: NASA/JPL/Space Science Institute 

La NASA ha empezado a mostrar los primeros resultados de las observaciones de los anillos de Saturno que la sonda Cassini está realizando durante la época del equinoccio, que en Saturno se produjo el pasado 11 de agosto, cuando los anillos se Saturno se mostraron exactamente de canto vistos desde el Sol, y la primavera comenzó en el hemisferio norte del planeta. Esta falta de iluminación hizo que la temperatura de los anillos descendiese hasta valores de 43 K en el anillo A, la temperatura más baja registrada hasta ahora.

 

 

Por otra parte, las particulares condiciones de iluminación que tienen lugar en dicha época permiten, entre otras cosas, estudiar con más detalle los anillos, al hacerse más evidentes las diferentes estructuras que sobresalen por encima o por debajo de su plano, bien por aparecer más brillantes, o bien por resaltar más las sombras que proyectan sobre los mismos.

 

 

En las nuevas imágenes se puede apreciar como, aunque el espesor de los anillos principales no supera apenas unas decenas de metros, en algunas zonas las partículas de hielo que los forman parecen apilarse formando estructuras que se elevan hasta 4 km por encima del plano, como en el caso de las ondulaciones que la pequeña luna Daphnis produce a ambos lados del llamado Hueco de Keeler, en la parte exterior del anillo A.

 

 

Igualmente, los científicos se han sorprendido al comprobar como la estructura corrugada (ondulada) que se sabía que existía en la parte interior del anillo D, en realidad se extiende mucho más hacia el exterior, por todo el anillo C y hasta la parte interior del anillo B.

 

 

Otras imágenes revelan la existencia, en los anillos A y C, de trazos producidos por el material eyectado a consecuencia de impactos de pequeños objetos contra las partículas que forman los anillos, lo que demuestra que hay una lluvia continua de restos interplanetarios que contribuye a la erosión y evolución de los anillos.

 

 

Y, para rematar la faena, la NASA también ha publicado un hermoso mosaico (foto de arriba, en el que se muestra (tras un cuidadoso procesado de las imágenes) a Saturno y sus anillos con las peculiares condiciones de iluminación próximas al equinoccio: con la mitad de los anillos casi exclusivamente iluminados por el reflejo del planeta (a la izquierda), y la otra mitad, casi invisible, iluminada sólo por la mínima cantidad de luz solar que recibían las partes con más extensión vertical. Una vista de una belleza que no se podía imaginar ni en los mejores relatos de ciencia ficción.

 

Más información en:

http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2009-142

 

 

Última actualización en Viernes, 25 de Septiembre de 2009 01:02
 
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