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El asteroide Apophis no impactará con la Tierra... de momento PDF Imprimir Correo
Escrito por Miguel Martín San Vicente   
Viernes, 09 de Octubre de 2009 13:51

El asteroide Apophis fue descubierto el 19 de junio de 2004. Imagen: UH/IA

De todos los objetos astronómicos que en los últimos años han generado titulares en la prensa, el asteroide 99942 Apophis, descubierto en 2004, es uno de los que han suscitado más interés. Y no es para menos. En su día se dijo había un 2’7% de posibilidades de que este pedrusco interplanetario de apenas 270 m de diámetro impactase contra la Tierra el viernes 13 de abril de 2029, produciendo el mismo daño que una explosión de 5 megatones. Este riesgo hizo que se convirtiera en el primer objeto en alcanzar el nivel 4 en la escala de Turín y el nivel 1’10 en la escala de Palermo, escalas ambas que cuantifican el peligro de impacto que suponen los objetos cercanos a la Tierra (NEO).

Cálculos posteriores basados en observaciones previas al descubrimiento y otras nuevas permitieron refinar su órbita, descartando la posibilidad de un impacto en 2029, aunque en esa fecha Apophis pasará a unos de 40000 km de nuestro planeta (no mucho más allá de donde orbitan los satélites geosíncronos), y se verá como una estrella de tercera magnitud. No obstante, estos nuevos cálculos también abrieron la posibilidad, más remota (1 entre 45000), de un impacto el 13 de abril de 2036.

Y así estaban las cosas desde el año 2006 hasta que nuevos cálculos realizados a partir de observaciones realizadas con un telescopio de 2’2 m situado en Mauna Kea y otro de 2’3 m situado en Arizona, además de con el radiotelescopio de Arecibo, en Puerto Rico, han permitido reducir la posibilidad de impacto en 2036 a 1 entre 250000. En esa fecha Apophis pasará a unos de 33000 km de la Tierra.

Lo malo del asunto es que, ahora, el riesgo (3 entre un millón) se traslada a la misma fecha del año 2068, pero con más incertidumbres. Aparte de las propias de todos los métodos astrométricos, que dificultan la determinación exacta de las órbitas, el problema es que, cuando un asteroide rota, el llamado efecto Yarkovsy hace que el tamaño de su órbita aumente o disminuya según sea el sentido de giro del objeto. Este efecto tiene que ver con el calentamiento diferencial del objeto a medida que rota y se traslada en su órbita.

Actualmente no se sabe cómo rota Apophis, y por eso es tan importante seguir observándolo. Una buena oportunidad es durante el próximo mes de mayo de 2010 y, si no, en enero de 2013 se acercará a menos de 16 millones de km de la Tierra, lo suficiente como para poder observarlo con radar.

Mas información en:

http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2009-151

http://en.wikipedia.org/wiki/Yarkovsky_effect

http://www.ifa.hawaii.edu/info/press-releases/Apophis-TholenOct09/

http://www.skyandtelescope.com/news/home/63790777.html

 

Última actualización en Jueves, 05 de Noviembre de 2009 17:57
 
Descubierto otro gran anillo alrededor de Saturno PDF Imprimir Correo
Escrito por Miguel Martín San Vicente   
Viernes, 09 de Octubre de 2009 11:49

Diagrama descriptivo del nuevo anillo de Saturno, descubierto gracias al telescopio espacial Spitzer. NASA/JPL-Caltech

Durante siglos, los astrónomos se han preguntado por qué Japeto, uno de los satélites principales de Saturno, descubierto por Giovanni Domenico Cassini en 1671, brilla mucho menos cuando nos muestra el hemisferio que va “delante” en el sentido de su órbita alrededor del planeta (al que siempre muestra la misma cara, como la Luna hace con la Tierra), que cuando nos muestra el hemisferio opuesto: una mitad de Japeto es blanca como la nieve y a otra negra como el carbón. Estas diferencias son evidentes en las imágenes que, en 1981, envió la sonda Voyager 2, y más recientemente, en 2004, la sonda Cassini, ambas de la NASA.

Para algunos astrónomos, la explicación a este fenómeno podría estar en que Japeto, mientras orbita alrededor de Saturno, va recogiendo partículas de polvo en el hemisferio que está en el sentido del avance, como el parabrisas de un coche en movimiento va “recogiendo” todos los insectos que chocan contra él.

Dichas partículas podrían tener su origen en el bombardeo meteorítico de un satélite situado en una órbita más exterior a la de Japeto. Este bombardeo expulsaría partículas de la superficie del satélite que, con el tiempo y debido a la fuerza de la gravedad del planeta y a sutiles fuerzas radiativas, irían “cayendo” hacia él en espiral siguiendo órbitas cada vez más pequeñas. Sin embargo, muchas de estas partículas serían interceptadas por los satélites situados en órbitas más interiores, especialmente Japeto e Hiperión.

El candidato más probable para el origen de las partículas era Febe, un satélite probablemente capturado por Saturno, ya que su órbita es mucho más inclinada y alejada del planeta que la de Japeto (a 13 millones de km de Saturno) y, además, es en sentido contrario al de los satélites principales de Saturno.

Ahora, científicos de las Universidades de Virginia y Maryland, han publicado un artículo en la revista Nature en el que describen como han empleado el telescopio espacial Spitzer, de la NASA, para rastrear el sistema de Saturno y sus alrededores en varias bandas del infrarrojo (24 y 70 micras). Ello les ha permitido descubrir un enorme anillo de materia que está muy probablemente relacionado con Febe, ya que también está inclinado 27º con respecto al plano ecuatorial de Saturno y la órbita de este satélite queda perfectamente incluida en dicho anillo. Las dimensiones de este anillo son enormes: su límite interior está a unos 128 radios de Saturno (RS), y se extiende hacia el exterior hasta unos 207 RS (otros 12 millones de km). Su grosor es de 40 RS.

Además, se trata de un anillo extremadamente tenue: no se aprecia a longitudes de ónda visibles y contiene apenas 20 granos de material por km3. O bien el constante bombardeo micrometerítico de Febe se encarga de mantener este anillo, o bien un único impacto relativamente reciente arrancó de su superficie una masa equivalente a 1 km3 de materia.

Sin embargo, aunque cabría esperar que la composición de la superficie de Febe y la de las regiones oscuras de Japeto fuera idéntica, sus espectros no coinciden. Bien podría ser que, en vez de acumularse el polvo de Febe sobre la superficie de Japeto, la energía del impacto de estas micropartículas evaporase el hielo de la superficie de Japeto, dejando aflorar las partículas de polvo hasta entonces incrustadas en él.

Más información en:

http://www.nature.com/news/2009/091007/full/news.2009.979.html

http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2009-150

http://www.skyandtelescope.com/news/63685982.html 

 

Última actualización en Jueves, 05 de Noviembre de 2009 17:57
 
La sonda Cassini observa los anillos de Saturno durante el equinoccio PDF Imprimir Correo
Escrito por Miguel Martín San Vicente   
Martes, 22 de Septiembre de 2009 08:59

Image credit: NASA/JPL/Space Science Institute 

La NASA ha empezado a mostrar los primeros resultados de las observaciones de los anillos de Saturno que la sonda Cassini está realizando durante la época del equinoccio, que en Saturno se produjo el pasado 11 de agosto, cuando los anillos se Saturno se mostraron exactamente de canto vistos desde el Sol, y la primavera comenzó en el hemisferio norte del planeta. Esta falta de iluminación hizo que la temperatura de los anillos descendiese hasta valores de 43 K en el anillo A, la temperatura más baja registrada hasta ahora.

 

 

Por otra parte, las particulares condiciones de iluminación que tienen lugar en dicha época permiten, entre otras cosas, estudiar con más detalle los anillos, al hacerse más evidentes las diferentes estructuras que sobresalen por encima o por debajo de su plano, bien por aparecer más brillantes, o bien por resaltar más las sombras que proyectan sobre los mismos.

 

 

En las nuevas imágenes se puede apreciar como, aunque el espesor de los anillos principales no supera apenas unas decenas de metros, en algunas zonas las partículas de hielo que los forman parecen apilarse formando estructuras que se elevan hasta 4 km por encima del plano, como en el caso de las ondulaciones que la pequeña luna Daphnis produce a ambos lados del llamado Hueco de Keeler, en la parte exterior del anillo A.

 

 

Igualmente, los científicos se han sorprendido al comprobar como la estructura corrugada (ondulada) que se sabía que existía en la parte interior del anillo D, en realidad se extiende mucho más hacia el exterior, por todo el anillo C y hasta la parte interior del anillo B.

 

 

Otras imágenes revelan la existencia, en los anillos A y C, de trazos producidos por el material eyectado a consecuencia de impactos de pequeños objetos contra las partículas que forman los anillos, lo que demuestra que hay una lluvia continua de restos interplanetarios que contribuye a la erosión y evolución de los anillos.

 

 

Y, para rematar la faena, la NASA también ha publicado un hermoso mosaico (foto de arriba, en el que se muestra (tras un cuidadoso procesado de las imágenes) a Saturno y sus anillos con las peculiares condiciones de iluminación próximas al equinoccio: con la mitad de los anillos casi exclusivamente iluminados por el reflejo del planeta (a la izquierda), y la otra mitad, casi invisible, iluminada sólo por la mínima cantidad de luz solar que recibían las partes con más extensión vertical. Una vista de una belleza que no se podía imaginar ni en los mejores relatos de ciencia ficción.

 

Más información en:

http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2009-142

 

 

Última actualización en Viernes, 25 de Septiembre de 2009 01:02
 
Astrotiermes 2009, un éxito PDF Imprimir Correo
Escrito por JNieto   
Domingo, 27 de Septiembre de 2009 11:15

Por J. Nieto, enviado especial, reportando desde Soria

Por tercer año consecutivo se ha celebrado la reunión de astrónomos aficionados “AstroTiermes” (www.astrotiermes.es), en la antigua ciudad celtíbera de Tiermes, al sur de Soria. Esta reunión congrega a unos cien aficionados, muchos con sus familias,  procedentes sobre todo del centro de España, aunque había gente de Murcia, León y, ejem, Tarragona, y seguramente otros de los que este reportero no tiene noticia. Está organizada a título particular por Jaime “Moladso”, con la colaboración de varios otros aficionados, asociaciones como la Asociación Astronómica Madrid Sur y la Hubble, entre otras,  y de varias casas comerciales como Lunático, Valkanik, Imvo-Roure, Oryx, Optica Roma, Astroeduca y otros. A destacar que la inscripción es gratuita, evidentemente hay que pagarse las comidas y alojamiento.

Tiermes está en el término de Montejo de Tiermes, a unos 1100 metros de altura, en una zona de suaves ondulaciones y con la Sierra de Pela al Sur, en la frontera con Guadalajara. Esta Sierra no destaca mucho y apenas quita horizonte de observación. La zona no tiene contaminación lumínica cerca, aunque se ve el resplandor de Madrid, al sur, que inutiliza unos 20 grados de altura sobre el horizonte y unos 30 grados de azimut. Hay otros resplandores menores, de El Burgo de Osma, Almazán, etc que aunque se ven claramente no interfieren a efectos prácticos. La Vía Láctea en el cénit es extraordinaria.

AstroTiermes 2009 empezó la tarde del viernes 18 y terminó al mediodía del domingo 20, aunque este cronista llegó a la tarde del sábado. Consistió en dos noches de observación, varias conferencias, observación solar y dos excursiones opcionales diurnas, aparte de las comidas y cenas en grupo y por supuesto mucha y animada interacción social (varios de los asistentes eran conocidos del cronista, o compañeros de Astrotorroja,  a través de foros). Una excursión era una visita guiada y explicada al yacimiento arqueológico de la antigua ciudad de Tiermes, y otra una pequeña caminata por el bosque hasta una calzada romana. La sede de AstroTiermes es “La Venta de Tiermes”, un moderno complejo hotelero a 1km del yacimiento, muy bonito y respetuoso con el medio y la oscuridad. En este hotel se celebran las conferencias, las cenas, tertulias y observaciones diurnas. Varios grupos de jóvenes estaban acampados al lado de la Venta, que tiene muy buenos servicios para campistas.

Es de destacar por su calidad e interés la conferencia sobre “El experimento de Eddington, análisis y crítica”, por Jesús Carmona de la A.A. Hubble. Muy amena y bien documentada, trató sobre el famoso experimento, durante el eclipse solar total de 1919, en que Sir Arthur Stanley Eddington demostró la validez de la teoría general de la relatividad de Albert Einstein, midiendo el desplazamiento de la luz de una estrella lejana al pasar muy cerca del campo gravitatorio del sol. En su conferencia, Carmona describió con detalle los fundamentos del experimento, y el desplazamiento que tendría que medirse para demostrar la hipótesis de la relatividad general, a saber, unos 1.6 segundos de arco para una estrella cercana al limbo solar. Siguió una detallada historia de las dos expediciones que se organizaron, a Brasil y a las Islas Príncipe cerca de Africa, y del instrumental utilizado. En base a este instrumental, su capacidad de resolución, las condiciones de “seeing “y atmósfera en general durante la totalidad del eclipse, se deduce que hay ciertas dudas sobre si Eddington realmente fue capaz de medir esos 1.6”. A la conferencia siguió un excelente debate, como no era para menos.

La noche del sábado venía con nubes y claros, y por suerte alguno de los claros fue bastante grande para apreciar la calidad del cielo. En Astrotiermes se hace visual, no astrofotografía, seguramente por el vaivén de gente y vehículos que de vez en cuando “iluminan” la zona, a pesar de las precauciones recomendadas por la organización. De todos modos no habría problema en hacer excelente astrofotografía yéndose unos metros más allá de la zona más poblada de telescopios en visual. Había muy buenos equipos como Celestron de 14”, una “lavadora” LB 12”, un GSO 12” y muchos otros. El ambiente fue estupendo, con gente de gran nivel compartiendo sus equipos y conocimientos en sana camaradería.

En la mañana del domingo hubo observación solar con tres equipos, un PST, un William Optics de 80mm (si no recuerdo mal) con filtro H-alfa de unos 35mm, y a destacar un Takahashi de 150mm con filtro H-alfa de unos 90mm, con el que se veían unas protuberancias de quitar el hipo. Después hubo sesión de clausura, con el sorteo de numerosos regalos donados por los patrocinadores, y de los que este cronista se benefició de un planisferio de O. Roma. Y por fin fotos de grupo, que podéis ver en www.astrotiermes.es. En resumen, una muy agradable experiencia de astronomía, compañía y turismo.

Última actualización en Jueves, 05 de Noviembre de 2009 17:58
 
Agua en la Luna PDF Imprimir Correo
Escrito por Miguel Martín San Vicente   
Jueves, 24 de Septiembre de 2009 08:50

Agua alrededor de un crater reciente, en imágenes infrarrojas obtenidas por el instrumento Moon Mineralogy Mapper de la NASA a bordo de la sonda Chandrayaan 1 de la agencia espacial india ISRO. Credits: ISRO/NASA/JPL-Caltech/USGS/Brown Univ. 

 

 

La Luna no es un desierto desolado (o lo es menos de lo que se pensaba). La revista Science publica hoy los resultados del trabajo de tres equipos de investigación, según los cuales se puede afirmar con rotundidad la presencia de agua en la superficie de la Luna.

Hasta hoy, entre los científicos existía la convicción de que la Luna era un lugar completamente carente de agua, salvo, quizás, en el subsuelo de algunos cráteres en las proximidades de los polos, donde existen lugares donde nunca llega la luz del Sol.

Sin embargo, los datos espectroscópicos coincidentes obtenidos, primero, por la sonda Chandrayaan-1 (ya inactiva) de la agencia espacial india y, más tarde, por la sonda Deep Impact de la NASA (actualmente denominada EPOXI y en ruta hacia el cometa Hartley 2, con el que está previsto que se encuentre el 11 de octubre de 2010), junto con un anàlisis detallado de los datos obtenidos por la sonda Cassini (actualmente en órbita alrededor de Saturno) durante la aproximación que hace 10 años realizó a la Luna, permiten confirmar de forma inequívoca la presencia de trazas de agua (H2O) y del radical hidroxilo (OH-) en las rocas de la superficie lunar. Esta agua se encuentra adherida a la superficie del suelo, no absorbida en su interior, y las cantidades detectadas varían a lo largo del día lunar.

 

En cuanto al origen del agua lunar, podría estar en los cometas o asteroides que esporádicamente colisionan con la Luna, y que aportarían agua o contribuirían a liberarla del subsuelo lunar, pero los investigadores se inclinan más por la hipótesis de que ésta se forme “in situ” por la interacción de los iones H+ del viento solar con el oxígeno de las rocas lunares.

La presencia de agua en las rocas lunares, aunque en cantidades mínimas, permite albergar esperanzas de poder extraerla para el desarrollo de actividades sobre la superficie de nuestro satélite, así como de que se pueda encontrar agua también en otros objetos del sistema solar, como en los asteroides o sobre el planeta Mercurio.

 

Más información en:

 

 

http://sciencenow.sciencemag.org/cgi/content/full/2009/924/1

 

http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2009-147

 

 

Última actualización en Miércoles, 14 de Octubre de 2009 22:57
 
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